Vivimos en el centro, el punto equidistante de todas partes que no está en ningún sitio. Ese lugar es la corrupción que nos invade, se arrastra lenta y pesadamente, pero nunca retrocede. Casos por doquier, sin distinción de color. "La clase política es corrupta", quizá se pueda pensar que es una afirmación muy tajante, categórica, absoluta. ¿Pero que puedo pensar yo que soy un simple emprendedor de tamaño mínimo y que sólo ejerzo el voto, por cierto, cada vez con menos frecuencia?
Igancio
No hay comentarios:
Publicar un comentario